Muchos propietarios de viviendas han experimentado este escenario desconcertante: su purificador de aire zumbía de manera obediente, pero los olores persistentes persisten en el interior.Pero en sus filtros saturados que irónicamente se han convertido en fuentes secundarias de contaminación.
Este fenómeno ocurre cuando los filtros alcanzan su capacidad de absorción. En lugar de atrapar contaminantes, los filtros usados en exceso comienzan a liberar los contaminantes acumulados de nuevo en el aire.como lo indica la investigación, se basa en el reemplazo regular del filtro, recomendado normalmente cada 12 meses para un rendimiento óptimo.
Los sistemas de filtración modernos combinan múltiples tecnologías para hacer frente a diversas amenazas en el aire.Demuestran una notable eficacia contra las partículas microscópicasLas pruebas de laboratorio muestran que estos filtros capturan el 99.95% de partículas tan pequeñas como 0,1 micrones, incluyendo polen, bacterias y esporas de moho que desencadenan alergias.
Complementando esta filtración mecánica, las capas de carbón activado utilizan adsorción química para neutralizar los contaminantes gaseosos.Este doble enfoque aborda tanto las partículas como los compuestos orgánicos volátiles (COV), como::
El mantenimiento adecuado del filtro implica algo más que el reemplazo periódico.El sello entre el filtro y el purificador resulta igualmente crucial.Los sistemas avanzados ahora incorporan tecnología de sellado de 360 grados para evitar esta ruta de contaminación.
Los procedimientos de reemplazo varían según el fabricante, pero generalmente siguen pasos sencillos: apagar la unidad, quitar el filtro antiguo, insertar el filtro de reemplazo (asegurando una correcta orientación),y reinicie el sistemaLa mayoría de los fabricantes proporcionan guías visuales para ayudar a este proceso.
Si bien el reemplazo del filtro representa un gasto continuo, garantiza que el sistema de purificación funcione con la eficiencia diseñada.El descuido de este mantenimiento no sólo disminuye las mejoras en la calidad del aire, sino que puede degradar potencialmente el aire interior más allá de los niveles de referencia, ya que los filtros sobrecargados liberan contaminantes capturados.